Las camaras de seguridad de los aseos públicos del aeropuerto de Kukinawa han conseguido grabar al violador salamanquesa en plena acción. Conocido así por su blanca piel y su habilidad para encaramarse a techos y paredes, este canijo perturbado trae de cabeza a las autoridades niponas, que aun no han conseguido capturarlo. Aunque se sabe que sufre de disfunción eréctil severa, siendo por tanto incapaz de consumar una violación, sus continuos asaltos han terminado por provocar una ola de pánico entre la población femenina japonesa.
jueves, 8 de enero de 2009
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